Las piernas cansadas pueden ser síntoma de un problema de salud que puede derivar en complicaciones relacionadas con la circulación de la sangre y cuya manifestación más común son las antiestéticas varices. Solemos notar las piernas cansadas especialmente hacia el final del día, pero puede llegar un momento que hasta nos levantemos con estos síntomas, que pueden incluir hormigueos e hinchazón.

Un calzado incómodo y una alimentación inadecuada son factores desencadenantes de este síndrome. Para combatirlo, te explicamos cuáles son los mejores ejercicios para las piernas cansadas.

Instrucciones

* El agua del mar, si tenemos opción de acercarnos a la costa, es nuestra gran aliada a la hora de minimizar los efectos de las piernas cansadas. El mero golpeteo de las olas contra nuestras piernas nos ayudará a activar la circulación de forma muy natural. Consulta nuestro artículo Beneficios del agua de mar para la salud para saber cómo esta ayuda a tu organismo.

* Largos paseos por la orilla, con el nivel del agua unos centímetros por debajo de la rodilla, nos ayudarán, también, a combatir el síndrome de las piernas cansadas. El esfuerzo que hacemos al levantar los pies de la arena, el golpeteo del mar y el hecho de movernos dentro del agua son tres circunstancias ideales para activar la circulación de las pierna3.El siguiente ejercicio para las piernas cansadas se puede realizar tanto dentro como fuera del agua. En posición erguida y con la espalda bien recta, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, nos ponemos de puntillas intentado no perder el equilibrio, y retornamos a nuestra posición inicial. Repetiremos el ejercicio tantas veces como deseemos.

* Cuando terminemos, a modo de estiramiento, elevamos ligeramente la pierna izquierda y giramos el pie, haciendo círculos, primero hacia un lado y, luego, hacia el contrario. Repetimos el ejercicio contra las piernas cansadas con la extremidad derecha.

* Otro ejercicio ideal contra las piernas cansadas es el de la bicicleta. Para hacerlo en casa, nos estiraremos sobre una esterilla, pegando bien toda la espalda contra el suelo, en una postura que no sea forzada. Entonces, elevamos las piernas y las movemos como si estuviésemos pedaleando. Unos quince minutos al día nos vendrán muy bien contra las piernas cansadas.

* Cuando hayamos terminado con todos los ejercicios, hemos de estirar para ayudar a que fluya la sangre y evitar agarrotamientos que empeorarían los síntomas de las piernas cansadas. Una forma muy sencilla para estirar es, de pie, doblarnos de modo que intentemos llegar con las manos al suelo, sin flexionar las rodillas.

En seguida, notaremos cómo tiran los músculos de la parte inferior de las piernas. Debemos intentar mantener la postura unos treinta segundos.